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Llamando a la injusticia por su nombre

Desde que somos pequeñas/os aprendemos a utilizar el lenguaje para expresar nuestras necesidades y emociones. El lenguaje es un reflejo de la cultura, ya que transmite los valores de nuestra sociedad. El lenguaje también afecta nuestra socialización, ya que tiene una gran influencia sobre las conductas y comportamientos que las/os niñas/os manifestarán en el futuro.

El lenguaje que utilizamos es especista (discriminación de intereses en función de especie), ayuda a reforzar la idea de que los animales humanos somos superiores a los demás animales, poniendo de manifiesto la aceptación social que tiene la explotación de los no humanos.

Es necesario que el cambio de nuestra forma de ver a los demás animales tenga su reflejo en el lenguaje, adoptando una forma de hablar que sirva a nuestros fines y que no sea contraproducente.

Reforzando la discriminación a través del lenguaje –algunos ejemplos:

1-¿Cosas?
En castellano se utiliza “lo” como sustituto del sujeto para referirse a las cosas y también para referirse a los animales humanos, aunque en este caso se acepta por parte de la Real Academia la utilización del “le” (leísmo), algo que no es aceptado en el caso de referirnos a los demás animales.
Es decir, es aceptado decir “vi al señor, le vi”, pero no “vi al perro, le vi”. De esta forma se incluye a los demás animales en la categoría de cosas, en vez de referirnos a ellos como individuos con intereses propios como hacemos en el caso de los humanos.

Otro ejemplo, es que a los animales acuáticos que son asesinados para consumo alimenticio se les denomina "pescado", al igual que a los trozos de cuerpos de otros animales no humanos, como las terneras o los cerdos, se les llama "carne", "jamón" etc, desestimando de esta forma su consideración como los individuos que un día fueron.
Es mucho más apropiado referirnos a sus cuerpos como peces muertos, músculos, cadáveres (utilizando la misma terminología con la que nos referimos a los cuerpos muertos de animales humanos).

2-Animales humanos y no humanos

Generalmente nos referimos a las/os miembros de nuestra especie como “personas” o “seres humanos”, mientras los demás animales son llamados simplemente "animales". Es común que el lenguaje refuerce la división que la discriminación ha generado entre animales humanos y no humanos.

Debido a dicha discriminación (al hecho de que los demás animales no son considerados iguales), muchos animales humanos no quieren considerarse ni referirse a sí mismas/os como "animales", y utilizan el termino “animal” de forma despectiva, a pesar de que como sabemos los animales humanos pertenecemos a la especie Homo sapiens.
En mi opinión, la mejor forma de evitar este uso especista del lenguaje, es hablando de animales humanos y de, animales no humanos, demás animales u otros animales.

El termino "persona" es más complicado, y me referiré a él de manera más extensa en un futuro mensaje. Pero debemos tener en cuenta que a lo largo de la historia a muchos grupos de animales humanos tampoco se les consideró "personas" (esclavos, mujeres, niñas/os). En consecuencia quien es considerado una "persona" puede cambiar a lo largo del tiempo como de hecho ya ha sucedido para incluir a todos los humanos, e incluir a todos los animales con capacidad para sentir.
Los animales no humanos tampoco son considerados "personas" en el ámbito legal (son considerados "cosas" y no "personas" por ley), esto implica que no pueden ser portadores de derechos (ya que solo quienes son personas a escala legal pueden tenerlos). Más información en el árticulo de Gary Francione: Animals as Property

3-Explotación:

-Los Nazis utilizaban el lenguaje para restarle importancia al genocidio que llevaron a cabo contra los judíos. Frecuentemente se referían a los campos de concentración como “campos de trabajo", o utilizaban el término "reasentamiento" en vez de hablar de transporte a los campos de concentración. Incluso llamaban a los judíos "animales" o "subhumanos" para evitar que se pensase en ellos como humanos con intereses (de la misma forma se utiliza el termino "animal" despectivamente evitándose así considerar a los demás animales individuos con deseos y necesidades propias).
Hay varios ejemplos de cómo el lenguaje es utilizado para evitar describir el sufrimiento que la explotación de los demás animales produce. La esclavitud de los animales no humanos, su cría, privación de libertad y asesinato es denominada “ganadería”, por ejemplo. En algunos zoológicos se llama a las jaulas “hábitats", la utilización de los demás animales en laboratorios es llamado “investigación con modelos vivos” y el término “estimulación” se utiliza en vez de “electro shock”. También hablamos de “caza” o “pesca” e incluso "sacrificio" para referirnos al asesinato de los no humanos para nuestro beneficio, cuando la muerte premeditada de animales humanos a manos de otras/os se llama “asesinato”.
La utilización del lenguaje de esta forma reduce el impacto que provocaría referirse a la realidad tal y como es; hay una gran diferencia entre decir; “sacrificamos a la gallina que estaba en el corral”, a decir "asesinamos a la gallina que estaba privada de libertad”.

El lenguaje no debe ocultar lo que realmente les ocurre a los demás animales cuando les explotamos para nuestro beneficio.

4-¿Insultos?
"Menudo animal", "comes como un cerdo", "eres un gallina" (para tachar a alguien de cobarde) junto con otros ejemplos, son formas de reforzar la idea de que el aspecto o los comportamientos de los demás animales son negativos.
Pero su aspecto o forma de comportarse son tan "negativos" como lo puedan ser el de los animales humanos, con la diferencia de que nosotras/os podemos cambiar nuestro comportamiento después de reflexionar sobre el mismo.

Por otro lado, cuando alguien muestra una serie de características que son socialmente consideradas positivas como la empatía hacia otras/os o la compasión, consideramos que es un individuo muy "humano" (irónicamente el asesinato de animales no humanos de manera menos dolorosa se tacha de muerte "humanitaria"). Dejando de lado el debate de si los animales no humanos pueden sentir empatía o compasión por otras/os, lo cierto es que dichas características son tan intrínsecamente humanas como lo puedan ser la envidia, el egoísmo, etc. Quizás entonces debamos empezar a tildar de "humanas/os" a aquellas/os que actúen de forma egoísta hacía los demás, y no de "animales".

El lenguaje puede ser un arma para acabar con el especismo, y por ello, debe ser un recordatorio de los horrores que padecen los demás animales ayudándonos a cuestionar su explotación y en consecuencia acabar con ella.
Por ejemplo, la utilización de la palabra "ganadería" es confusa y da lugar a equívocos reforzando la diferencia entre la consideración que reciben los no humanos en relación con los humanos. En cambio "explotación" o "esclavitud" describen más apropiadamente lo que ocurre, y pueden hacernos ver lo que realmente implica la utilización de los demás animales.
No conseguiremos cambiar la forma de considerar a los demás animales ni acabar con su explotación, hasta que no empezemos a llamar a la injusticia de la que son objeto por su nombre.

Para más información existe un libro escrito sobre esta cuestión:
"Animal Equality: Language and Liberation" by Joan Dunayer

Artículo escrito por ThinkVegan.net
Extraido de http://www.thinkvegan.net/es/item/52

 
 
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